Eco Turismo

ecoturismo1 Una Isla Reserva Mundial de la Biosfera Fuerteventura, declarada por la Unesco Reserva Mundial de la Biosfera para todo el territorio insular y sus aguas circundantes, cuenta con más de 350.000 hectáreas de superficie donde perderte. Monumentos y parques naturales, zonas rurales, y paisajes, testigos vivos de sus orígenes volcánicos como los malpaíses, donde habitan una variedad de plantas y una fauna autóctona de incalculable valor, que se protegen con empeño, mediante los proyectos medioambientales, como la reintroducción de la tortuga caretta-caretta, o los muchos planes de conservación de especies como el guirre o la hubara. Elige tu manera para descubrir estos pasajes únicos: a pie por la recién creada red de senderos que recorre la isla de punta a punta, en bicicleta, sobre el lomo de un camello, o simplemente déjate llevar, porque cada lugar es un tesoro. Herencia volcánica Cada rincón de la geografía isleña está subordinado al origen volcánico de Fuerteventura. Un proceso que encuentra su origen más de 20 millones de años atrás, y que convierte la isla en la más antigua del archipiélago canario. Tantos años de incesante caricia de los vientos alisios ha condicionado todo su paisaje y hace de la naturaleza majorera un espectáculo único. Donde hace millones de años había bosques, hoy hay un mar de dunas de arena; las formaciones rocosas de entonces, a muchos metros bajo tierra, hoy afloran a la superficie. Cada paisaje, cada piedra, cada ser vivo que en la isla habita, y hasta los sabores de los productos que nacen de su tierra, llevan grabado el sello del volcán. Flora y fauna Fuerteventura sorprende por la extrañeza de su flora y de su fauna. Sus cielos son surcados por la mejor representación de avifauna de Canarias, con un número importante de especies nidificantes, como el guirre y la avutarda-hubara, especies subendémicas de canarias, y otras migratorias, que se sirven de sus vírgenes costas como parada y fonda. En la tierra, entre los mamíferos encontramos burros, camellos majoreros y la cabra majorera autóctona, reconocida por los científicos, que se mueve en libertad por todos los parajes de la Isla y que es la culpable de que Fuerteventura se produzca uno de los quesos de cabra más galardonados y ricos del mundo: el queso majorero. En el mar, las formaciones volcánicas de los fondos de la isla son el hogar de más de 390 especies de criaturas marinas singulares. En la zona emergida encontramos una flora, que si bien puede parecer que apenas existe por el predominio de paisajes desérticos y áridos, comprende en realidad una riquísima variedad de especies singulares adaptadas a las condiciones climáticas de la aridez. Destacan sin embargo los palmerales que forman auténticos oasis, los bosquetes de tarajales, las aulagas y tabaibas o las euphorbias como el cardón de Jandía, endémico del sur de la isla. Todos ellos nos recuerdan a lo largo de todo el territorio que estamos ante un paisaje creado a sí mismo por la escasez de lluvia, y miles de siglos de erosión.mEl mar que circunda la isla es un auténtico paraíso de los cetáceos con ,ás de 22 especies de delfines, ballenas y zifios, así como diferentes especies de tortuga, destacando la caretta-carreta. Naturaleza protegida y que nos protege La riqueza natural de Fuerteventura ha propiciado que la isla cuente con numerosas protecciones. Desde Parques y Monumentos Naturales hasta lugares de Interés Científico tratan de salvaguardar lo mejor de la isla: su entorno natural. Parque Natural del islote de Lobos: Separada de la isla por un pequeño brazo de mar, alberga hábitats muy valiosos, en magnífico estado de conservación donde no faltan endemismos, especies exclusivas o yacimientos paleontológicos. Destaca la presencia de la siempreviva endémica (Limonium ovalifolium canariensis). Fue el último lugar de Canarias donde vivieron las focas monje denominadas lobos marinos, lo que explica su topónimo y ha sido declarado como Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA). Parque Natural de Corralejo: Su campo de dunas de arena tiene un gran interés científico, y la zona constituye en sí misma un paisaje excepcional contenedor de un hábitat con numerosas especies adaptadas al desierto. Es Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA) Parque Natural de Jandía: Casi 15.000 hectáreas de superficie, que albergan la mayor parte de los endemismos vegetales de la isla, especies que se encuentran recogidas en los catálogos con el grado de amenazadas o protegidas. Pero lo más singular son sus paisajes vírgenes, cómo la majestuosa playa de Cofete de espectacular belleza, que representan una de las muestras más valiosas y peculiares de la naturaleza canaria. Es Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA) Parque Rural de Betancuria: Compone un paisaje de gran belleza, formado por valles y barrancos, peñascos y macizos donde se refugian plantas rupícolas. Contiene un depósito de sedimentos oceánicos y fósiles marinos ya desaparecidos de incalculable valor científico. Es Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA) Monumento Natural del Malpaís de La Arena: Surgido de erupciones volcánicas hace unos diez mil años, se define como un lugar de interés científico, geológico, geomorfológico y con un alto valor estético. Tiene las mejores poblaciones de tarabilla canaria, un pequeño pájaro endémico de la isla, y de plantas singulares como las tabaibas o líquenes. Monumento Natural de Montaña Tindaya: Es uno de los elementos del paisaje más emblemáticos de Fuerteventura, por su interés geológico, científico, arqueológico y cultural. Cuenta con la presencia de endemismos raros, y su cima alberga más de 300 “podomorfos”, grabados de aborígenes que habitaron la isla. Monumento Natural de Los Cuchillos de Vigán: Se compone de cuchillos de increíble belleza y singularidad en los que se refugian el guirre, el águila pescadora y el halcón de Berbería. Posee también muestras de fauna fósil marina. Monumento Natural de Caldera de Gairía: Cono volcánico fruto de una manifestación eruptiva reciente, de gran interés botánico ya que, a pesar de su aridez, posee importantes poblaciones de tabaiba. Además, el interior de la caldera alberga yacimientos arqueológicos. Monumento Natural de Montaña de Cardón: el macizo de montaña de Cardón es una estructura representativa de un relieve escarpado labrado por la erosión. Su riqueza florística en especies rupícolas, la mayor parte protegidas, le confiere gran valor científico. Monumento Natural de Ajui: Ubicado en el interior del Parque Rural de Betancuria, su principal interés radica en el amplio depósito de materiales antiguos, sedimentos oceánicos y fósiles de animales marinos extinguidos. Las cuevas de Ajui conforman un rincón de gran belleza paisajística de la isla. Paisaje Protegido de Malpaís Grande: un campo de lavas formado por un complejo proceso volcánico de alto valor científico. Sus cielos son surcados por rapaces como el guirre, el águila ratonera o el cuervo y su interior alberga un poblado aborigen, La Ataliyita. Es Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA) Paisaje Protegido de Vallebrón: representa una unidad geomorfológica de relieve en cuchillo muy característica de Fuerteventura transformada por el hombre con innumerables terrazas. Alberga en su vértice más oriental a la montaña de la Muda, que con sus 690 m es una de las mayores alturas de su entorno, incluso de la isla. Sitio de Interés Científico de Playa del Matorral: se trata de un ecosistema de marismas inundables que posee una rica flora halófila (saladores) de elevado valor científico por la diversidad y que alberga esporádicamente aves marinas migratorias que lo usan como lugar de descanso. Es Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) Actividad en la naturaleza La calidez que envuelve Fuerteventura durante todo el año hace de ella el escenario idóneo para practicar actividades en un entorno donde la naturaleza adquiere el máximo protagonismo. Descubre la isla, de punta a punta, de la forma más natural. Senderismo Fuerteventura cuenta en la actualidad con una recién estrenada red de senderos, que alberga en su totalidad 255 kilómetros de caminos en todo el territorio insular para recorrer a pie, una oportunidad para conocer las mejores cualidades paisajísticas, naturales, históricas y culturales de la isla. De los 255 kilómetros, 153 forman arte del GR 131, un trazado de Gran Recorrido que atraviesa la isla de norte a sur, desde Corralejo hasta la Punta de Jandía, en un total de nueve etapas. Una serie de caminos de Pequeño Recorrido (PR) y Senderos Locales (SL), completan el entramado que llega a casi todos los rincones de Fuerteventura. Un valiosísimo espectáculo. Avistamiento de Aves La condición de la isla como un lugar de paso y de nidificación de gran variedad de aves, hace de Fuerteventura un lugar extraordinario para el avistamiento de las mismas. La isla cuenta con varios “hides” situados en los humedales más utilizados por las aves, como la charca de Catalina García o la presa de los Molinos, desde donde poder avistar singulares agrupamientos de patos que invaden periódicamente los cielos majoreros.