LA OLIVA

laoliva1El Municipio
El municipio de La Oliva se encuentra enclavado en el norte de la isla de Fuerteventura, con una superficie de 356,13 km2 (21,5% del total insular), incluyendo la isla de Lobos. Al límite Sur está el municipio de Puerto del Rosario, en una línea que discurre, de Este a Oeste, a través de la caleta del Buen Pobre, el cuchillo de Vallebrón, sigue hacia el pico de la montaña de La Muda, descendiendo por el espigón de La Mesa hasta el malpaís de Montaña Quemada, alcanzando la costa occidental por el Jable de Janubio.
Entre los innumerables atractivos del municipio son de obligada visita sus espacios naturales. La Montaña de Tindaya es un espacio singular que contiene importantes valores arqueológicos y geológicos. El Parque Natural de Corralejo se caracteriza, principalmente, por su espectacular campo de dunas. El Parque de Lobos alberga unas 130 especias animales y vegetales, en medio de un paisaje escasamente alterado por el hombre. El Monumento Natural del Malpaís de la Arena es fruto de unas erupciones volcánicas de hace unos diez mil años que dieron origen a un paisaje de gran belleza. El Por último, el Paisaje Protegido de Vallebrón conserva las estructuras construidas por el hombre para el aprovechamiento agrícola de la tierra en medio de un fértil valle.

Conforman el municipio los pueblos de La Oliva, su capital; Tindaya, Vallebrón, La Caldereta, Tostón o El Cotillo, El Roque, Los Lajares, Villaverde, Corralejo, Majanicho y Parque Holandés . Recientemente, se ha consolidado el asentamiento de La Capellanía, entre Villaverde y Corralejo. Se une a estos pueblos la isla de Lobos.

La delimitación territorial del municipio no ha sufrido variaciones importantes a lo largo de su historia, puesto que estaba basada en la estructuración eclesiástica que se realiza durante el siglo XVIII.

En 1837 la isla pasa a ser administrada por la Corona Española, gracias a la abolición de los señoríos.

En esa misma década, la reestructuración del territorio español en demarcaciones municipales hace posible la creación del Ayuntamiento de La Oliva y de su término municipal.

betancuria6Lugares de interés arqueológico
El municipio es una de las zonas arqueológicas más ricas del contexto insular de Fuerteventura. Cuenta con los petroglifos de la montaña de Tindaya y conjuntos formados por restos de construcciones, cuevas de habitación, cuevas funerarias y restos de concheros. Por su valor, destacamos las construcciones en el poblado de Tinojay, localizado en la ladera media del barranco del mismo nombre. Importante es la cueva- habitación del Llano de Villaverde, en la que se han localizado restos aborígenes, tales como cerámica y conchas de moluscos, hoy desaparecidos. En el mismo lugar se localizan importantes restos paleontológicos. Enterramientos aborígenes se han localizado en la cueva de Esquinzo, en la cueva de Guriame, en la cueva funeraria de Villaverde y la cueva de Los Ídolos, en los bordes meridionales del malpaís de La Arena y que cuenta con un ajuar de cerámica, objetos de uso común realizados en piedra y hueso, y sobre todo, por la presencia de cinco ídolos de hueso y piedra.

laoliva8Espacios naturales
El 14,2% de la superficie municipal está protegida por espacios naturales. Los espacios naturales por excelencia de nuestro municipio son los parques naturales de Corralejo y del Islote de Lobos. El de Corralejo, comprende un amplio campo de dunas, un sector de malpaís y un cono volcánico (Montaña Roja). Posee un considerable hábitat sabulícola con plantas como la uvilla, el matomoro y el balancón, además de cobijar en su interior la mejor población de hubara canaria de la isla. En Lobos hubo durante una época abundantes focas monje. Hoy no queda ninguna, pero coexisten unas 130 especies vegetales y especies animales.

El Monumento Natural del Malpaís de la Arena surgió hace unos 10.000 años aproximadamente por erupciones volcánicas. Con ello se dio origen a un paisaje de gran belleza y forma que, tras los años, no ha sido alterado de forma considerable por la mano humana.

Tal vez sea este el hecho de que entre su malpaís habiten las mejores poblaciones de tarabillas, tabaibas, aulagas, verodes y líquenes.

En la zona conocida como Mascona, al este de Lajares, destaca por su belleza el cono volcánico de Calderón Hondo, de planta circular y de unos 70 metros de profundidad. Desde Calderón Hondo se observan otros volcanes más próximos al mar: montaña Lomo Blanco, montaña la Raya y montaña la Mancha. En días de buena visibilidad se puede observar la vecina isla de Lanzarote.

Muy conocido en la actualidad por el proyecto del escultor vasco, Eduardo Chillida, es el Monumento Natural de Montaña de Tindaya, que tiene su origen a partir del complejo basal de Betancuria. Tuvo un significado mágico para los antiguos majoreros como atestiguan los grabados podomorfos de su cima, los mejores del Archipiélago. Tiene tres protecciones distintas: como espacio natural, zona arqueológica y por su valor geológico.

El Paisaje Protegido de Vallebrón esta caracterizado por un lomo alargado y con relieve de cuchillo, flanqueado por dos grandes barrancos en forma de U. El vértice más oriental del lomo corresponde a la montaña de la Muda, lugar de interés histórico por albergar un yacimiento con sistema de enterramiento peculiar.

Monumentos
En este apartado destaca el monumento a Miguel de Unamuno, en Montaña Quemada, en Tindaya. Cuenta con una estatua que reproduce la figura del intelectual, obra del escultor Juan Borges a partir de un boceto del pintor Juan Ismael. De este lugar dijo Unamuno: “si viese que mi fin se acercaba y que no podía morir en mi tierra propia… o en mi Salamanca… iría a acabar mis días ahí, y mandaría que me enterrasen en lo alto de la Montaña Quemada…”.

Arquitectura civil
En La Oliva encontramos referentes de arquitectura civil que sobresalen de la que podemos observar en el resto de la isla, solo comparables a las edificadas en la antigua capital, Betancuria.

Casas como la de Manrique de Lara o Casa del Inglés, y otras, caracterizadas por la “nobleza” de la construcción, que indican el poderío económico del lugar entre los siglos XVIII y XIX.

El exponente por excelencia de la arquitectura civil del municipio, y casi de la isla, lo constituye la edificación conocida como la Casa de los Coroneles, construida en la segunda mitad del seiscientos por la familia Cabrera Bethencourt. Las ampliaciones y reformas más importantes de la fábrica fueron realizadas en el siglo XVIII. La Casa de los Coroneles se perfila como la construcción de arquitectura doméstica más importante de la isla y una de las más interesantes de todo Canarias. Sus complejas funciones en el territorio inmediato y de alcance insular la convirtieron en un centro de poder administrativo, militar, económico, social, etc., al mismo tiempo que es reflejo del cambio geopolítico producido en la isla, con el languidecimiento de Betancuria y el fortalecimiento del núcleo de La Oliva.

A pocos metros nos encontramos con la “Casa de la Capellanía”, conocida también como ermita de Puerto Escondido o Puerto Rico, con una interesante portada de cantería blanca de la zona, decorada con motivos vegetales.

La Cilla de La Oliva de principios del siglo XIX está ubicada en la margen izquierda de la carretera que conduce a Lajares. Las cillas son edificaciones donde la iglesia almacenaba los productos que le correspondían por los diezmos y los rendimientos de sus propiedades. La de La Oliva, alberga actualmente un museo del grano.

La Casa de la Costilla es otro modelo de casa, propiedad de la familia Cabrera-Manrique de Lara, en la que habitaban medianeros o administradores de sus fincas.

Los molinos y molinas y los hornos de cal que proliferan a lo largo y ancho del municipio son vestigios de economías, de modos de vivir cercanos a nuestros días. Destacan los hornos de cal de El Cotillo, de donde salía buena parte de la que se exportaba. Tambien los hay en Villaverde, El Roque, La Oliva…

Arquitectura religiosa
En La Oliva resaltamos la iglesia dedicada a la advocación de Nuestra Señora de Candelaria.

Tiene tres naves, con sendas capillas. La nave central está sostenida por arcos de medio punto sobre columnas toscanas de base cuadrada. Obra mudéjar y popular de finales del siglo XVII que presenta las formas peculiares de la región y del renacimiento en soporte y portada. Esta última es de un clasicismo muy simplificado, data de principios del siglo XVIII. La torre, de cantería oscura, no sólo es campanario sino atalaya y vigía. Con la residencia de Los Coroneles se convirtió en el segundo edificio eclesiástico de la isla en
importancia.

La Ermita de Nuestra Señora del Buen Viaje, en el Tostón o El Cotillo, fue fundada en las postrimerías del seiscientos por Sebastián Trujillo Ruíz, capitán y sargento mayor de la isla, celebrando su primera fiesta el 21 de noviembre de 1860.

Durante el siglo XVIII se construyen la gran mayoría de las ermitas que podemos contemplar en Fuerteventura, en su gran mayoría son obras de grupos de vecinos de cierta relevancia. Del setecientos son las ermitas de Villaverde, Tindaya, Vallebrón y posiblemente los primeros pasos de la Ermita de La Caldereta. Posterior es la construcción de la Ermita de San Antonio, en Lajares.

Arquitectura militar
Destaca la Torre del Tostón, que se denomina Torre de Ntra. Sra. Del Pilar y San Miguel. Corresponde al tipo “quesera”, llamada así por su forma redonda y cuya función principal consistía en proteger pequeñas playas de los ataques piráticos, muy frecuentes en la época. Para ello, contaba con un sencillo equipo de artillería. La obra realizada con piedra extraída de una cantera cercana a la Ermita de El Cotillo data de mediados del siglo XVII y está declarada Monumento Histórico de Interés Cultural desde 1 949.

Fiestas y tradiciones
El municipio es rico en expresiones del folclore majorero. Este siempre se mantuvo mediante las parrandas en las fiestas patronales, reuniones sociales, o los cantos en los tiempos de sementeras y recogida de los granos. Los cuentos y las leyendas están impregnadas del mundo mágico, principalmente en el entorno de Tindaya. Perviven tradiciones ligadas al mundo religioso, como el Rancho de Ánimas en Navidad, en el pueblo de La Oliva.

En la procesión de El Cotillo a El Roque, en el mes de agosto, al anochecer y alumbrada por antorchas se traslada la Virgen del Buen Viaje desde la ermita de El Cotillo a El Roque.

Al igual que en toda Canarias, el solsticio de verano se alumbra con las hogueras de San Juan, sobre todo en Vallebrón, donde se celebran las fiestas de San Juan Bautista y Nuestra Señora de Gracia, el 24 de junio. Corralejo celebra las fiestas del Carmen, en julio, engalanando las barquitas y “falúas” que pasean a la virgen por el mar. La Virgen del Buen Viaje, en El Cotillo, es paseada por los pescadores y durante las fiestas patronales se permite usar artes de pesca prohibidas como el trasmallo, es decir, la colocación de paredes de red en la que el pescado queda atrapado. Con él se hará un asadero en el que participan propios y extraños, en el que las parrandas surgen espontáneas. En verano Tindaya celebra Nuestra Sra. de la Caridad, El Roque San Martín de Porres, Villaverde San Roque, Los Dolores en La Caldereta y San Antonio en Lajares. La Oliva celebra las fiestas de Nuestra Sra. de la Candelaria en febrero. También en octubre, se conmemora la advocación a la virgen del Rosario.

La fiesta de invierno por excelencia es el participativo y colorido Carnaval de La Oliva, cuya celebración es en el mes de marzo de cada año. Durante unos días, Corralejo se convierte en el escaparate de la imaginación y alegría de nuestros vecinos.

La Lucha Canaria es el deporte autóctono de las islas de mayor arraigo. Existen competiciones oficiales de carácter insular y regional en las que participan equipos del municipio de La Oliva.

Ocio y Deportes
Los recursos ligados al mar y las playas, tales como la pesca deportiva y los deportes náuticos, constituyen el principal atractivo, a lo que se une una imagen de tranquilidad y contacto con la naturaleza.

La pesca submarina y el buceo son unas interesantes alternativas turísticas del municipio de La Oliva. Bajo la superficie de sus costas se encuentra una maravillosa variedad de vida acuática, especialmente en el triángulo formado por Corralejo, isla de Lobos y las Dunas, y a una profundidad que no excede de los 17 metros. Aquí podemos contemplar, entre otras muchas especies, el vuelo de la raya, la belleza cromática de la vieja, la rapidez de la barracuda, el apelotonamiento de jureles, salemas y sargos, el manso nadar de los meros, la curiosidad de los abadejos, el serpentear de la morena y a las glotonas cabrillas.

La constancia de nuestros vientos convierten a La Oliva en un lugar especial para la práctica de la navegación a vela, el surf y el windsurf, concentrando a un gran número de surferos procedentes de los más variados rincones del mundo. Excelentes zonas para esta actividad son las playas de Lobos, El Cotillo, Majanicho, Esquinzo, El Hierro, La Punta (El Muelle), El Burro, La Tiñosa , Punta Elena …

El contacto con la naturaleza interior es una experiencia gratificante en la que el deportista puede disfrutar de un entorno natural muy relajante por su tranquilidad y belleza.
El senderismo y los paseos, el mountain bike y el ciclismo cuentan con una gran aceptación entre los turistas que se adentran en los Parques Naturales de Corralejo y Lobos, el Calderón Hondo, el Malpaís de La Arena o la Montaña Sagrada de Tindaya.

Los aficionados al ocio y el deporte tienen la posibilidad de su disfrute durante todo el año, con unas condiciones climatológicas agradables. En este sentido, Corralejo ofrece una amplia oferta que se adapta a los gustos de cada uno de nuestros visitantes.

Sol y Playas
A lo largo de sus costas existen largas y bellas playas de arena blanca y agua cristalina, paisajes formados por una amplia gama de colores: turquesas, blancos, negros, dorados, naranjas, ocres, verdes…
La poca profundidad de sus aguas, los fascinantes paisajes, la amplia diversidad de su fauna submarina, su seguridad y las olas hacen que La Oliva reúnan las condiciones ideales para el disfrute de los bañistas, y también para los amantes de buceo, el surf, el windsurf y otros deportes náuticos.

laoliva4Ocio y oferta complementaria
Buceo: La pesca submarina y el buceo son unas de las más atractivas alternativas turísticas del municipio de La Oliva. El fondo de sus costas alberga mucha vida, sobre todo en la zona triangular formada por Corralejo, La Isla de Lobos y las dunas, con una profundidad que no excede de los 17 metros y un mar increíblemente transparente.
Deportes náuticos: La constancia de los vientos en el municipio norteño lo convierten en uno de los lugares favoritos por los amantes de la navegación a vela, el surf, el wind-surf y el kiteboarding, razón por la que el municipio se ha convertido en el lugar de residencia habitual de “surferos” procedentes de los más variados rincones del mundo. El Cotillo, Majanicho, Esquinzo, El Hierro, La Punta, El Burro, La Tiñosa, Punta Elena… son sólo algunos de los puntos para el desarrollo de estas prácticas al mejor nivel.Otras disciplinas, como el kayak, stand up. paddel y la pesca deportiva, encuentran en las costas de La Oliva una sede ideal.

Senderismo y Mountainbike: El senderismo y los paseos, mountainbike y ciclismo, cuenta con una gran aceptación entre los turístas que se adentran en los Parques Naturales de Corralejo y Lobos, el Calderón Hondo, el Malpaís de La Arena o la Montaña Sagrada de Tindaya. Una forma muy natural de descubrir la belleza que esconde su interior.
Spa y Talasso: Numerosos son los establecimientos que se han sumado a la oferta del wellness, y existen en La Oliva amplias posibilidades de spa y tratamientos de salud y belleza para todos los gustos y necesidades.

laoliva5Cultura y tradiciones
El municipio es un lugar en el que las tradiciones están muy arraigadas y se reflejan en las fiestas de la Virgen de la Candelaria, Nuestra Señora del Buen Viaje o Nuestra Señora del Carmen.
Otras tradiciones que se encuentran en La Oliva su expresión son la lucha canaria, la artesanía hecha de calados, alfarería y palma y la gastronomía popular, donde no falta el queso majorero, el gofio, la carne de cabra y un sinfín de variedad de pescado, propia de un lugar de tradición pesquera.Una diversidad de centros culturales, entre los que se encuentran la Casa de los Coroneles, el Museo del Grano la Cilla, la Cueva del Llano, la Fortaleza del Tostón, Casa Mané y el Museo de Pesca Tradicional, hablan de un pasado y una forma de vivir de otros tiempos.

Eventos y congresos
El municipio de La Oliva es sede de un amplio número de eventos de diversa índole, deportivos, culturales o de ocio, de alcance mundial, entre los que cabe destacar el Festival Internacional de Cometas, la Media Maratón Dunas de Corralejo, el festival en la playa Fuerteventura en Música, los carnavales, el Fuerteventura Wave Classic para los amantes del windsurf y las olas, o la Exponáutica de Corralejo, entre otros.
Dos auditorios y numerosos hoteles y establecimientos con salas acondicionadas para la realización de congresos, hacen posible que el turismo de negocios encuentre en La Oliva una perfecta combinación entre trabajo y placer.